QUIÉN SOY

¡Hola a todos! Mi nombre es Alejandra, soy de Alicante y soy celíaca. Me encanta viajar y descubrir la gastronomía de diversas culturas, pero esto no siempre es fácil cuando padeces celiaquía, por eso, os quiero transmitir todo lo que he aprendido a través de mis viajes y cómo sobrevivir a ellos siendo celíaca.

Hace un año, con 25 años, mi vida cambió por completo cuando me diagnosticaron la enfermedad celíaca. En un principio lo vi todo muy negro, ya que, no conocía demasiado acerca de esta enfermedad y después de toda la vida acostumbrada a una alimentación normal, mi dieta ya no podía ser igual. Además de informarme a través de médicos y libros, me asocié a la Asociación de Celíacos de España; aquí te ofrecen una amplia información acerca de la enfermedad y te actualizan sobre los nuevos productos que salen al mercado, sin duda, ha sido de gran ayuda.

Por todo esto y dado que me gusta mucho viajar, una buena amiga me dijo hace poco que por qué no hacía un blog donde escribir mis experiencias sobre todos aquellos sitios que voy encontrando cuando viajo. Y pensé ¿por qué no? Creo que es una manera de ayudar a la gente que está en la misma situación que yo, orientar a la hora de escoger sitios donde podemos comer tranquilos, demostrar que se puede comer bien y variado saliendo de casa y sobre todo, que esto no sea un problema a la hora de viajar.

Este año ha sido un año de aprendizaje, he aprendido muchas cosas, entre ellas a preguntar mucho, si dudas de algo, ¡pregunta siempre!, aprendes también a ser más precavido, porque en ocasiones, anticiparte es lo que te salva. He aprendido que cuanto más formado está el personal acerca del gluten, más rápido ganan tu confianza y eso no siempre es fácil. He aprendido a interpretar algunas preguntas como ¿Pero qué es lo que no puedes comer? ¿Eso es lo del trigo? como sinónimo de no molestarte mucho en mirar la carta, será mejor que optes por algo sencillo como una ensalada o si puedes, evitar comer en ese lugar. He aprendido que cualquier espacio que garantice confianza al celíaco, tiene mucho ganado. A veces no son conscientes de cuanto arrastra una persona celíaca, porque cuando las condiciones son buenas, haces partícipe a todo tu entorno. En nuestro caso, no siempre vale cualquier sitio.

Y si algo he aprendido de verdad es que la vida sin gluten es igual de bonita. Por eso me gustaría compartir todas mis experiencias, espero que os sea útil y que podamos descubrir muchos sitios.