Cerrar
28
  • Planeta Celiaco

MALASIA

Kuala Lumpur/Georgetown/Perhentian/Redang/Taman Negara

Mi paso por Malasia ha sido increíble. Nunca imaginé que este país me pudiera enamorar como lo ha hecho. Me quedo con tantas cosas…la naturaleza en estado puro, el arte urbano, sus playas e islas idílicas, la cultura multiétnica y la calidez con la que los malayos nos trataron en todo momento.

Pero si algo no tan bueno tengo que decir es que…¡No es país para celíacos! Aquí la enfermedad celíaca es una completa desconocida, y cuando digo desconocida no exagero. Olvídate de encontrar sitios donde en la carta estén los alérgenos perfectamente indicados (sólo encontré la nota de Gluten Free en Pinxin). Olvídate de que sepan qué es la contaminación cruzada y prepara un buen discurso para explicarles el por qué de no mezclar ciertos alimentos. Y es que, antes de ir a Malasia, pensé que al ser una cultura donde destaca el arroz, no iba a encontrar muchos problemas. Sin embargo, no fue nada fácil comer en este país. El arroz lo suelen cocinar y mezclar directamente con soja; nos tienen que asegurar que sea sin gluten y en varios sitios que pregunté no lo sabían y por norma entiendo que lleva. La mayoría de los platos en general los cocinan con muchas especias e incluso a veces con leche de coco.

Antes de volar, los médicos nos recomendaron evitar comer ensalada y fruta sin pelar, así que, la opción más «veggie» estaba descartada. Por suerte me llevé mucha comida de España y aún así me faltó más. Así que…antes de poneros los sitios donde fui, sin asegurar 100% que fueran sin gluten, a veces no queda otra que confiar y más cuando te encuentras en países donde no comprenden tu enfermedad; en estos casos a veces hay que tirar de intuición y predecir que platos están más cerca de ser sin gluten, os diré como consejo que ¡os llevéis muchísima comida de aquí, contad con vuestra comida para el día a día!

Tan sólo Holly Guacamole y Pinxin fueron mis restaurantes estrella donde comí con tranquilidad. Ya hice sus correspondientes entradas.

En Kuala Lumpur el primer día comimos en Mingle (no tenían ni idea de qué era el gluten), me pedí un plato de arroz con setas; no me gustó nada de nada. En Bubblebee había varias opciones vegetarianas y veganas; me pedí como una brocheta de pollo y de postre un yogur con fruta. A través de instagram me escribió una chica y me recomendó un sitio detrás de las torres Petronas de chicken rice sin gluten, sin embargo lo leí cuando ya no estaba en Kuala Lumpur.

En la capital de la preciosa isla de Penang, Georgetown es donde más opciones encontré. Holy Guacamole en plena Love Lane, Pinxin Vegan y en el New World Park City (es un mercadito con varios puestos de comida de toda clase) pude tomar arroz blanco con verduras, en el puesto King Rice. Por la noche, recomiendo estar por cualquier pub de Love Lane disfrutando de la música en directo. Pokok fue uno de los locales donde estuve tomando una «cider» sin gluten.

En la isla Palau Perhentian Besar  hay varios resorts, tuvimos la suerte de alojarnos al lado del mejor restaurante de la isla. The Barat Perhentian fue nuestro desayuno, comida y cena durante los 4 días que estuvimos ahí. Eso sí, mi menú fue bastante repetitivo, a base de tortilla a la francesa, pollo a la brasa, mazorcas de maíz y batidos naturales de zanahoria o sandía.

En la isla de Redang no fue tan fácil como en la anterior. Es una isla muy pequeña y muy frecuentada por chinos, por lo que la gastronomía china destacaba por encima de cualquier otra. El Resort Laguna es el mejor de la isla, y acudimos ahí durante dos noches para cenar, porque dentro de todo lo que había en la isla era el lugar que más confianza me daba. Las dos noches pedí pollo al horno con puré de patatas. Al lado de nuestro resort, estaba Sand Fly Coffee donde comí arroz blanco con tortilla a la francesa. Y en Shahrizal cené a base de mazorcas de maíz.

La última parada fue la selva de Taman Negara. Nos alojamos en Naura Roomstay que es la casa de un hombre que se llama Luca; sin duda Luca es de esas personas que deja huella; fue muy agradable, servicial y cercano. Todas las mañanas prepara el desayuno; a pesar de no poder comer la gran mayoría de los manjares que pone, siempre hay alguna opción como…¡fruta! El pueblo Taman Negara es como una pequeña aldea con un par de «barecitos» callejeros. El tiempo que estuve aquí solo comí arroz blanco con tortilla a la francesa.

Volví a España con una sobredosis de arroz blanco y tortilla…Como he dicho antes me llevé muchas cosas de casa; pan de molde, tortitas de maíz, embutido envasado al vacío, barritas de chocolate para desayunar, siete bolsas de frutos secos…y aún así me faltó comida. Si algo he aprendido es que a destinos desconocidos, maleta facturada con comida gluten free.

Quitando el tema de la comida…Malasia es un lugar para visitar.

¡Querrás volver!

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies